La ciudad de Valladolid carecía de semáforos. Desde las torres de control, el tráfico parecía un fluido inteligente. Los vehículos avanzaban sin detenerse jamás. En los cruces no había luces ni señales verticales: los coches se entrelazaban con …
La ciudad de Valladolid carecía de semáforos. Desde las torres de control, el tráfico parecía un fluido inteligente. Los vehículos avanzaban sin detenerse jamás. En los cruces no había luces ni señales verticales: los coches se entrelazaban con …