Cuando pensamos en Internet, lo habitual es imaginar algo casi abstracto, invisible. Una red global que simplemente “está ahí” y funciona. Sin embargo, detrás de cada página web, cada vídeo o cada correo electrónico, existe una infraestructura f& …
Cuando pensamos en Internet, lo habitual es imaginar algo casi abstracto, invisible. Una red global que simplemente “está ahí” y funciona. Sin embargo, detrás de cada página web, cada vídeo o cada correo electrónico, existe una infraestructura f& …