A mediados del siglo XX, la química orgánica se enfrentaba a un obstáculo monumental: construir enlaces dobles entre átomos de carbono de forma precisa y predecible era casi una utopía. Unir fragmentos moleculares específicos se parecía más a d …
A mediados del siglo XX, la química orgánica se enfrentaba a un obstáculo monumental: construir enlaces dobles entre átomos de carbono de forma precisa y predecible era casi una utopía. Unir fragmentos moleculares específicos se parecía más a d …