Si pudieras observar de cerca las moléculas que te mantienen vivo, notarías algo extraño: todas tienen una orientación espacial definida. Las proteínas de tu cuerpo están hechas casi exclusivamente de aminoácidos “zurdos” (levógiros), …
Si pudieras observar de cerca las moléculas que te mantienen vivo, notarías algo extraño: todas tienen una orientación espacial definida. Las proteínas de tu cuerpo están hechas casi exclusivamente de aminoácidos “zurdos” (levógiros), …