Durante décadas, la intuición de padres y educadores nos sugirió que regalar palabras de admiración sobre la inteligencia de un niño era la mejor gasolina para su autoestima. Frases como «¡qué inteligente eres!» o «se te dan de maravi …
Durante décadas, la intuición de padres y educadores nos sugirió que regalar palabras de admiración sobre la inteligencia de un niño era la mejor gasolina para su autoestima. Frases como «¡qué inteligente eres!» o «se te dan de maravi …