Las intervenciones para la hiperplasia prostática benigna han evolucionado desde la resección transuretral de la próstata y la prostatectomía simple hasta una infinidad de procedimientos en el consultorio y en el quirófano.
Las intervenciones para la hiperplasia prostática benigna han evolucionado desde la resección transuretral de la próstata y la prostatectomía simple hasta una infinidad de procedimientos en el consultorio y en el quirófano.