Imaginemos un mundo del tamaño de Júpiter, cubierto de océanos de helio líquido o llanuras de metano helado, viajando a miles de kilómetros por hora a través del vacío interestelar. No tiene amaneceres ni atardeceres. No pertenece a ningún sist …
Imaginemos un mundo del tamaño de Júpiter, cubierto de océanos de helio líquido o llanuras de metano helado, viajando a miles de kilómetros por hora a través del vacío interestelar. No tiene amaneceres ni atardeceres. No pertenece a ningún sist …