Hace más de 500 millones de años, en la penumbra de los mares del Cámbrico, el mundo vegetal y animal se regía por el tacto, las señales químicas y las vibraciones. Pero una mutación evolutiva desató una auténtica chispa biológica …
Hace más de 500 millones de años, en la penumbra de los mares del Cámbrico, el mundo vegetal y animal se regía por el tacto, las señales químicas y las vibraciones. Pero una mutación evolutiva desató una auténtica chispa biológica …